A continuación presentamos el siguiente discurso como un ejemplo del texto argumentativo:
Sin duda la destitución del señor alcalde de Bogotá,
Gustavo Petro, desató una polémica nacional en la cual la opinión pública y la
clase política coincidieron en la necesidad de hacer una reforma a los super
poderes del Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez.
De antemano quiero hacer manifestar que no compartí
muchas de las gestiones del ex alcalde Gustavo Petro, pero tales discrepancias
no pueden tapar la desproporcionada sanción que recibió y de cuya decisión aun
se siente el inconformismo en muchos sectores de la opinión pública.
Cualquiera pensaría que este discurso obedece a la
pasión impulsada por la ideología de izquierda con la que muchos críticos de
Petro descalificaron de forma sistemática su derecho a defenderse de la sanción
impuesta por el Procurador Ordoñez. Pero los acontecimientos posteriores a la
sanción permiten hacer una lectura diferente a la promulgada por los poderosos
medios de comunicación del país. Como desconocer por ejemplo el pronunciamiento
de un juez de la republica en el sentido de que el Decreto 564 de 2012 expedido
por Gustavo Petro, en el tema del nuevo esquema de recolección de basuras era
totalmente legal. Así mismo, como no tener en cuenta la decisión del Tribunal
Administrativo de Cundinamarca que suspendió de forma temporal la sanción
contra el ex alcalde Petro y admitió varias tutelas interpuestas por ciudadanos
quienes reclamaban por su derecho a elegir y ser elegido el cual consideraban
vulnerado ante el fallo del procurador.
Paralelo al curso de las tutelas, la opinión pública
conocía del aplazamiento de la fecha de revocatoria la cual se debió realizar
en marzo, pero por falta de disponibilidad presupuestal finalmente se
estableció para el mes de abril.
Pero no solo estas alarmas jurídicas internas
alimentaron la desconfianza sobre el fallo del procurador. A nivel
internacional la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dejó en entredicho
la destitución y sanción impuesta al ex alcalde Petro, al dictar medidas
cautelares, las cuales no fueron acogidas por el señor presidente de la
república en días pasados y quien por el contrario decidió encargar en la
Alcaldía Mayor de Bogotá al actual ministro de trabajo Rafael Pardo.
A la polémica se suma el histórico debate entre
derecha e izquierda. Pero será la historia quien se encargue de evidenciar si
el establecimiento colombiano actuó de manera excluyente o si por el contrario
la izquierda tiene claras garantías de participar en la vida democrática del
país ad portas de un proceso de paz que culminaría con éxito a través de la
firma de quienes hoy debaten en la Habana, Cuba.
Kenneth Rivadeneira
prensamanaure@hotmail.com
@kennethrivadene